Claudia Guevara Cordero  | Psicóloga Clínicaenuresis

¿Tu hijo/a ya pasó los 5 años y aún se orina en la cama o se moja la ropa ya sea de día o sea de noche? De ser así,estamos frente a un caso de “Enuresis”

¿Qué es la Enuresis?

La Enuresis es la incapacidad de la persona de poder controlar la emisión de la orina. El factor o causa puede ser de orden psicológico o de orden fisiológico, por ello, el primer paso para un descarte es realizar un examen médico, donde se dé por comprobado que no está comprometido alguna alteración urinaria que esté ocasionando este problema.

La maduración nerviosa es condición indispensable para que pueda lograrse dicho control.
Alrededor de los 18 meses, el niño puede anticipar la sensación de estar mojado.
Sobre los 2 años, se inicia el control: primero de día, y algo más tarde de noche.
Alrededor de los 4 años debe haberse logrado.

Y, a los 5 aproximadamente, de modo normal, este problema ya no debería de existir.
No olvidemos que las edades son orientativas, pues todo depende de la maduración de cada niño.

Es así que, cuando se encuentra que a nivel orgánico no hay alteración, el componente psicológico viene a ser el principal responsable.

¿Cuáles son los tipos de Enuresis?

La Enuresis puede ser:

  • Primaria: si el niño nunca ha conseguido controlar su orina.
  • Secundaria: habiendo aprendido a retenerlo, vuelve posteriormente a presentar el mismo problema.
  • Diurna: cuando ocurre en el día.
  • Nocturna: cuando ocurre en la noche.
  • Mixta: en ambos momentos del día.

¿Qué aspectos psicológicos estarían vinculados al problema de Enuresis?

  • Ansiedad
  • Baja autoestima
  • Problemas emocionales
  • Alteraciones o cambios familiares, tales como el nacimiento de un hermano
  • Herencia, habiendo sido transmitido el problema por los progenitores
  • Ciclo de sueño profundo que le impide recibir el aviso de “vejiga llena”
  • Temores o miedos

¿Qué hacer frente a los problemas de Enuresis?

  • Nunca se debe ridiculizar ni castigarlo por su incapacidad de control, ya que ello muy al contrario de hacerle reaccionar, le puede provocar importantes problemas emocionales.
  • No prestarle al niño atención en el momento de la encopresis, ni por causa de ella. No hacerle caso; ni siquiera para reconvenirle. Mostrarle una actitud de serena indiferencia y de neutralidad afectiva.
  • Imponerle, como norma inamovible, la obligación de responsabilizarse de la limpieza de su ropa cuando tenga problemas encopréticos.
  • Compartir momentos de juego con el evaluado, especialmente por parte de la madre como de la abuela materna.
  • Controlar la emisión de mensajes negativos hacia el evaluado por parte de la tía menor.
  • Ocasionalmente se recurre al tratamiento farmacológico, aunque en muchos casos pudiera causar efectos secundarios debe tomarse con cierta precaución.
  • Recurrir complementariamente a técnicas de aprendizaje al control, por medio de aparatos de alarma (pipi-stop), según sea el caso.
  • Avergonzar a un niño por mojarse en la cama generará problemas de baja autoestima y sentimientos de poca autovaloración.
  • Tranquilice al niño asegurándole que la enuresis es común y se puede aliviar. El hecho de comentarle respecto a padres u otros parientes cercanos que también se orinaron en la cama a menudo ayuda a que el niño se sienta menos estresado acerca de la situación.
  • Estimule al niño a usar el baño a horas regulares durante el día y la noche. Enséñele que no retenga la orina por períodos de tiempo largos.
  • Asegúrese de que el niño vaya al baño antes de irse a dormir.
  • Se puede reducir la cantidad de líquido que el niño toma unas horas antes de la hora de acostarse, pero esto solo no es un tratamiento para la enuresis. Los líquidos no se deben restringir demasiado.
  • Igualmente, procure que su hijo evite las bebidas que contengan cafeína.
  • La entrevista con el psicólogo se debe de conversarse temas tales como:
  • En la entrevista con los padres o los tutores será de real importancia preguntar acerca de los siguientes aspectos:
  • Evolución histórica y estado actual del problema enurético: cuándo aparecen los episodios (de día, de noche, en ambos).
  • También se necesita saber si el niño había controlado anteriormente, al menos durante seis meses, o si el control estuvo siempre ausente.
  • El niño fue capaz de controlar fuera de casa como cuando sale de vacaciones o duerme en casa de un amigo, o si el control está totalmente ausente.
  • También es importante saber si la enuresis es continua u ocasional, ya que puede estar vinculada a situaciones específicas tales como exámenes, presencia de alguna persona, etc.
  • Conocer la historia familiar de enuresis: entorno al 75% de los niños enuréticos tienen un familiar de primer grado que padeció el problema.
  • Se cree que desde una atención conductual, el profesional podrá ayudar al niño a la corrección de este problema. Siempre lo más recomendable será no dejar mucho tiempo y llevar a su hijo a un profesional especialista en el tema, y que este sea quien oriente en la problemática tanto al niño como a sus padres.